jueves, 12 de octubre de 2017

Reseña: “Eso”, de Stephen King




–Aquí abajo todos flotan...







     Hace unos siete años leí una novela que me marcó como lector y como escritor. La historia de siete niños que se enfrentaban a un monstruo que cambiaba de forma, buscando a quiénes devorar. «Eso» me enseñó que el miedo divide, destruye y mata. Y que para vencer a nuestros enemigos, hay que vencer el miedo.

     Hoy no sólo reseño una de las mejores novelas escritas por el Maestro del Terror, sino que, como bonus track en este mes de octubre, comentamos las dos adaptaciones fílmicas de la obra: la de 1990 y la de 2017.



SINOPSIS

Bill, Ben, Beverly, Richie, Eddie, Mike y Stan viven en un pequeño pueblo en el estado de Maine. Ellos parecen ser los únicos que notan los extraños eventos que ocurren en la ciudad: niños que desaparecen, visiones fantasmagóricas, crímenes escalofriantes...

...y un payaso llamado Pennywise.

¿Quién o qué está acechando a los niños de Derry?



PELÍCULA DE 1990

     La década de los ’90 comenzó con la proyección de una miniserie de dos partes en las pantallas de televisión de Estados Unidos. Con la inolvidable interpretación de Tim Curry como Pennywise, la película alterna episodios del pasado y el presente de los miembros del Club de los Perdedores, quienes se han enfrentado una vez a Eso. Y volverán a hacerlo... si es que realmente están dispuestos a ello.

     Dirigida por Tommy Lee Wallace, la película es mayormente fiel tanto al libro como a la esencia de la historia. Un objetivo difícil de lograr, teniendo en cuenta que el guión suavizó muchísimo la trama de la novela, omitió forzosamente un montón de cosas y no contaba con las herramientas técnicas del cine contemporáneo. Además, el juego de flashbacks y flashforwards, la focalización a veces excesiva o extendida en la vida de cada uno de los Perdedores, afectan el ritmo de la historia.

     Con todo esto y mucho más, esta película marcó y traumó a toda una generación. Eso se transformó en un símbolo de todos los miedos que llevamos dentro. Sobre todo a los payasos.

     Hoy en día, el filme quizás no produce en los jóvenes espectadores del hoy el mismo impacto que hace veintisiete años –¡qué curioso, porque cada veintisiete años...! Bah, olvídenlo...– pero vale la pena darle una oportunidad y mirarlo.



PELÍCULA DE 2017


     Muy raras veces piso una sala de cine a menos que haya algo que realmente llame toda mi atención en la cartelera. Al principio, cuando me enteré que realizarían una nueva adaptación, pensé: «¿Es necesario?» Luego, mensajes de Whatsapp con amigos, pintó juntada y salimos a verla.

(Dato de color rojo globo bañado en sangre:
nosotros también éramos siete.)

     Estaba super-emocionado porque era la primera vez que vería en la sala una película inspirada en uno de los libros de Stephen King, un autor que me marcó y me sigue marcando como hombre de letras. Había ido con la vara bien alta, y mis expectativas... flotaban. Y mucho.

     El miedo era secundario: me importaba más ver hasta qué punto el guión respetaba la esencia de «Eso».

     Muschietti, su equipo de producción y el reparto actoral me taparon la boca.

     Tal como he leído en otras reseñas, tal como lo han afirmado mis amigos y tal como yo lo asevero, la cinta no es aterradora: es perturbadora. No sólo porque hay un payaso dando vueltas por ahí buscando y matando niños. La actitud indiferente de los adultos, la angustia que experimentan los Perdedores al descubrir la existencia del monstruo, la impotencia de saber que nadie hará nada por salvar a las víctimas... El filme despliega todo un espectro emocional que te sacude más allá del temor que puedas llegar a sentir y son los actores principales los que llevan sobre sus hombros la pesada labor de mantener el ritmo de la película. (La interpretación de Finn Wolfhard, la mejor, lejos... ¡ese es el Richie Tozier cómico y deslenguado que conocí en el libro! Y J. D. Grazer como Eddie Kaspbrak... ¡Oh my God! Lo adoré.) La actuación de Bill Skarsgård como Pennywise es eficiente, pero no quiero entrar en el peligroso juego de comparaciones y medirlo con el payaso de Curry. La de Muschietti es su visión y su versión de «Eso» modelo 2017, y no se propone más que narrar la infancia de los Perdedores y su primer encuentro con el arlequín desquiciado.

     En este sentido, hay que bajar un poco las expectativas y deleitarnos en todo lo que la peli es capaz de ofrecernos, tratando de mantener al margen el hype.



LIBRO


     Más como lector de Stephen King que como cinéfilo eximio, tanto la adaptación de los ’90 como la de 2017 han procurado preservar y proyectar la magia del libro. Probablemente, algunos de los que han visto cualquiera de las dos películas no han leído la novela original o no tenían la más mínima idea de que «Eso» era una obra literaria. Lo cual sucede con mucha frecuencia, no piensen que a mí no me ha pasado con otros filmes.

     Cuando salimos de la sala, mis amigos me acribillaron a preguntas. Como yo tengo unas cuantas obras de King leídas, más o menos tengo una idea de a qué apunta el buen Stephen con sus obras.

     ¿Quéres leer el libro? ¿Aún después de todo lo que viste?

     Entonces, hacelo, porque es una de las mejores novelas jamás escritas por el Maestro del Terror. Y lo digo en serio.

     ¿Qué es lo que vamos a encontrar en la obra original?

     Ante todo: el libro es muy, muy extenso.

     Hay un mayor desarrollo psicológico de los personajes, tanto de los protagonistas como de los secundarios. Una exploración más profunda de sus familias disfuncionales, sus temores y traumas, y cómo todo esto les afectará en su niñez y madurez.

     La pluma de King es mucho más gráfica en todo sentido. En sangre, sudor y sexo. Por ahí te encuentres con dos o tres escenas muy «WTF...?! ¡Esto no estaba en la película! ¡Menos mal que no lo hicieron! ¡¿Cómo pudo escribir esto?!». Pesadillas garantizadas.

     Además, el libro nos ofrece un compendio bien detallado de las grandes tragedias ocurridas en Derry a lo largo de toda su historia, desde su fundación hasta casos muy concretos y recientes –como el linchamiento de un homosexual o un atentado del Ku Klux Klan–, donde se nos plantea la cuestión de si Eso realmente incide en la vida del pueblo de una forma que no podríamos imaginar fácilmente.

     Y una pregunta fundamental: ¿qué es Eso?

     ¿De dónde vino? ¿Hace cuánto que está en Derry? ¿Por qué hace lo que hace?

     Algunas preguntas se responden, otras quedan a criterio del lector a propósito y ni siquiera los Perdedores se arriesgan a pensar en una explicación racional.

     A pesar de su extensión, King te mantiene constantemente enganchado hasta el final. A nivel narrativo, sus descripciones son minuciosas pero no tediosas, y se respira una atmósfera de tensión indisipable. Leer este libro constituye una experiencia textual maratónica. Pero el tamaño no es proporcional al aburrimiento. King sabe cómo hacer para que el lector muerda el anzuelo, hacerlo sufrir y que no lo suelte.

     Eso es una de las producciones literarias más emblemáticas del Maestro de Terror, una excelente recomendación para quienes deseen acercarse a la obra de King, un símbolo de miedo en la cultura popular y fuente de inspiración de dos películas que han calado hondo en el corazón y la mente de los espectadores que han sabido entenderlas.

     Pero, por sobre todas, es una historia de terror que también nos habla de la fuerza de la amistad, del valor, de la unidad, de la infancia, la pérdida de la inocencia y el poder de la imaginación.


viernes, 6 de octubre de 2017

Reseña: “Nada”, de Janne Teller




Nada importa.
Hace mucho que lo sé.
Así que no merece la pena hacer nada.
Eso acabo de descubrirlo.








     Nada es uno de esos libros que no podrías recomendar a todo el mundo aunque quisieras hacerlo. A lo largo de mi vida lectora he leído muchos textos oscuros y deprimentes, pero lo más perturbador de esta novela es que a través de un relato sencillo cuestiona el sinsentido de la existencia humana. Sus protagonistas son niños; la mayoría, con sueños y esperanzas. Pierre Anthon es diferente: ha visto algo que ninguno de sus compañeros ha concebido jamás y decide abandonar el aula en medio de la clase.

     ¿Por qué? Porque la vida no tiene sentido.

     A mí no me gusta la literatura existencialista. Tarde o temprano, todo autor escribe un texto-a-la-Sartre. Para mi vergüenza, en uno de mis muchísimos papeles abandonados en el placard tengo un poema que se titula Sé que existo. Es basura.

     ¿A qué voy con esto? A que muchos autores escriben acerca de la «angustia del ser» y pocos lo hacen realmente bien sin caer en el aburrimiento de lo intelectualoso y lo pseudofilosofante. El extranjero, de Albert Camus, es un buen ejemplo. No sé si es el mejor ejemplo, porque el lector tiene que armarse de paciencia a la hora de las descripciones para llegar al corazón de la historia.

     Teller no te aburre. Desde el primer momento te engancha con el relato y no te suelta más. Su escritura es sencilla, directa y concisa. Sin ornamentos innecesarios. La historia te atrapa y te hunde.

     Y te hunde mal.

     Nada es una novela repleta de simbolismos y alegorías. Un aspecto que por momentos le juega en contra, porque los personajes se convierten en metáforas rodantes y restringe mucho el potencial de la trama. A mí me hubiera gustado saber (¿o no?) qué pasaba exactamente en la mente de Pierre Anthon en el instante en que tuvo esa revelación. Pero es Agnes, uno de los miembros del grupo, la que narra la historia en retrospectiva, sumergiéndonos poco a poco y sin que nos demos cuenta en un círculo vicioso tan angustiante como imprevisto.

     El libro es terrible. Terribilísimo. Un elenco coral de niños intenta convencer a Pierre de que está equivocado. Empiezan a debatir entre ellos acerca del significado de la vida y están dispuestos a hacer cualquier cosa con tal de defenderlo. Lo que en principio se trata de un plan para taparle la boca a Anthon se vuelve cada vez más turbio y siniestro.

     El final es escalofriante.

     Si sos un lector susceptible a pesimismos, no te recomiendo que lo leas. Nada tiene dientes y muerde hasta hacerte llorar de desesperación. Si querés darle una oportunidad, preparate para una terapia de shock de doscientas páginas. Están advertidos, hijos de hombre.


     Nada es una mirada crítica a la sociedad contemporánea, una metáfora de la condición humana y una lectura accesible a cualquier tipo de lector, pero con un desenlace tan impactante como devastador. Dicho esto, léase bajo su propio riesgo y nos leemos en la próxima reseña de Opiniones marginales.

viernes, 29 de septiembre de 2017

Reseña: “La materia, el trabajo, la poesía”, de Anahí Ferreyra





y en alguna parte
materia que se vuelve conciente y [despierta
         materia que intenta despertar
     materia que se estrena






     No es fácil reseñar poesía contemporánea. Más ardua es la labor si se trata de una autora embarrada en las sombras de Buenos Aires con un estilo incisivo y personal. Sus versos son tan contundentes como su prosa: aún preservo en la seguridad de mi biblioteca una edición de Los intestinos inflamados. Como un hombre que no sabe manejar el cuchillo, me dispongo a acometer la tal vez inútil empresa de describir el mecanismo interno de los poemas de esta mínima antología.

     La materia, el trabajo, la poesía fue publicada en 2013 por Las Desenladrilladores. En sus poco más de cincuenta páginas hay guiños culturales subliminales, pero el más notorio es la referencia a Los trabajos y los días de Hesíodo. Los poemas discuten esta idea noble del trabajo como una actividad que ennoblece y exalta las virtudes humanas. A la luz del capitalismo, uno puede dudar de lo que escribió Hesíodo. Bueno, eran otros tiempos.

     La voz poética de Ferreyra analiza desde su lenguaje peculiar estas ideas que nos presionan la cabeza: materia, trabajo, economía... ¿Cuál es el lugar del arte en esta rueda de hámster? ¿Cuáles son los efectos de la poesía en el corazón del sistema dominante?

     Esta es mi lectura personal de los poemas de la autora, lo que no invalida otras interpretaciones, quizá más acertadas y precisas que las mías. Si mi reseña es escueta, es porque el imaginario íntimo de cada poeta es demasiado grande para condensarlo en un artículo empobrecedor. Lo que no quiero que estos párrafos sean.

     Como última observación, las poesías están complementadas con las distintivas ilustraciones tanto del artista Iván Aurelio como de la autora misma.


     La materia, el trabajo, la poesía es un microcosmos de bolsillo que rejunta en forma de poemas una visión de mundo con la que muchos se sentirán incluso identificados. Pero esto, no obstante queda a criterio de cada lector. Gracias por leer y nos leemos en la próxima entrada de Opiniones marginales.

martes, 19 de septiembre de 2017

Reseña: “Batman: la broma asesina”, de Alan Moore y Brian Bolland


“Había una vez
dos tipos en un manicomio...”


La broma asesina es una obra maestra del noveno arte. Una pieza gráfica extraordinaria que no ha perdido ni perderá su merecida reputación de clásico sin importar cuánto tiempo transcurra. No porque sea de DC Comics o esté protagonizada por el arlequinesco archienemigo del Hombre Murciélago. Esta historia tiene mérito propio. Escrita por Alan Moore e ilustrada por Brian Bolland, el cómic que hoy reseño vio la luz en 1988, poco después de la publicación de los doce números de Watchmen.


No hay nada que yo pueda decir que no se haya dicho antes. Este cómic es accesible para cualquier tipo de lector: no hace falta ser un experto en DC Comics, ni siquiera un fanático de los tebeos, para disfrutarlo.

El argumento parte de la más sencilla de las antinomias: la lucha entre el Bien y el Mal. Y cuál es la línea divisoria entre ambas... si es que existe. ¿Qué es lo que diferencia a Batman del Guasón? Los dos son hombres disfrazados que cometen sus actos en los márgenes de la ley. Este es uno de los aspectos que inteligentemente se trabajan entre viñeta y viñeta: la locura, el sinsentido de la vida, la capacidad de reacción de los seres humanos ante el desastre y cómo sólo es necesario un mal día para que todo cambie. El antagonista, recién salido de Arkham, ha urdido un plan más allá de todos los límites concebidos hasta entonces, todo con el fin de demostrar su tesis de que la vida es un chiste. Y que la única respuesta lógica ante el horror es... reír.

El guión de Moore es una radiografía que desmenuza su filosofía y su aterradora perspectiva de un mundo que se parece mucho a un parque de atracciones lleno de monstruos. Los «recuerdos» del villano no son más que las trémulas remembranzas de un narrador poco fiable. Nadie puede confiar en el Guasón bajo ningún punto de vista, ni como ser humano ni como narrador de su propia historia. Pero, a la vez, esos recuerdos, que bien pueden ser verdaderos o falsos, contienen la sustancia original de la locura que hace de este payaso un psicópata corrosivo y escalofriante.



Si bien nuestro buen amigo Bruce Wayne aparece relativamente en pocas viñetas, como símbolo de la justicia y de la razón en Ciudad Gótica, no está dispuesto a dejarse llevar por las crueles artimañas de su némesis y decide tomar al toro por las astas. De hecho, la historia comienza con una visita al Asilo Arkham. El héroe está dispuesto a terminar de una vez por todas con esta absurda y violenta rivalidad de la forma más diplomática posible.

Por desgracia, en la celda del Guasón le espera una sorpresa desagradable. Lo que comenzó con una discreta misión de paz deviene en una carrera contrarreloj.

La broma asesina es la sobrina de Watchmen. Al menos, en el aspecto técnico. En sus páginas hallamos unos cuántos trucos narrativos que Moore ya utilizó en su obra anterior. Simetrías, superposiciones, flashbacks, diálogos ambiguos, simbolismos, etc. Lejos de desconcertarnos y hacernos decir «¡Esto ya se ha visto!», la caja de herramientas que despliegan las páginas de este cómic está bien abastecida, y los recursos están bien acomodados.

Si el guión de Alan Moore es de por sí atrapante en su simplicidad, el arte de Brian Bolland es magnífico y le otorga a la obra un carácter gráfico acabado. Sus viñetas han pasado a la historia. La sonrisa demencial del Guasón y la expresión de Barbara Gordon al abrir la puerta de su apartamento son escenas que perdurarán para siempre en las retinas de sus lectores.

Podríamos decir un millón de cosas más respecto a esta joya de 46 páginas inolvidables. Batman: la broma asesina es la mejor recomendación para todos aquellos que se aproximan al mundo de los cómics por primera vez, para quienes disfrutan de las buenas historias, para los fans del Encapotado y también para los que no lo son tanto.



jueves, 7 de septiembre de 2017

Reseña: “La Torre Oscura II - La llegada de los tres”, de Stephen King




«Tres.
Ése es el número de tu destino.»










¡Bienvenidos a Opiniones marginales! En esta maratón de reseñas de Stephen King, en concordancia con la Fiebre de la Torre Oscura, les traigo mi opinión acerca del segundo libro de la saga: La llegada de los tres. Esta pieza, más extensa que su predecesora, nos presenta a Roland Deschain horas después del final de El pistolero a orillas del mar, donde está a punto de ocurrir uno de los sucesos más determinantes de la serie.

En La llegada de los tres, a diferencia de la entrega anterior, la narración está mucho más estructurada en forma de novela y la cantidad de páginas es considerable. Este título tiene mucha más acción, energía y movimiento. King intenta dejar atrás el registro introductorio/explicativo para empezar a inyectarnos adrenalina, preparando el terreno para todo lo que se va a venir después.

Este libro introduce dos nuevos personajes importantísimos en la mitología de la Torre Oscura: Eddie Dean y Odetta Holmes/Detta Walker.

Él es un yonqui neoyorquino y adicto a la heroína que trabaja para un mafioso llamado Enrico Balazar. Ella es una mujer afroamericana sin piernas con trastornos de personalidad múltiple.

Sí, la saga se vuelve más rara a medida que avanza y nos hace dudar de la cordura de nuestro buen amigo King, pero no se preocupen. Él sabe lo que hace... creo.

A mi buen juicio, este libro es...

¡JODIDAMENTE BUENO!


Situaciones contrarreloj, muchas idas y venidas, escenas desesperantes, portales a través del espacio y el tiempo, sangre, sudor y balas.

A pesar de lo que le sucede al principio de este libro –si ustedes leen las primeras páginas, lo averiguarán por su cuenta–, Roland demuestra ser un pistolero excepcional aun con dificultades extras. Eddie Dean, por su parte, es el alma de la fiesta cuyo sentido del humor sirve de contrapeso a toda la violencia que encierra esta novela; sin embargo, su pasado y presente trágico, estrechamente vinculado a la relación con su hermano mayor, Henry, transforma a este heroinómano en un personaje con el que llegamos a tener cierta empatía a pesar de sus tacos y sus malos hábitos. En cuanto a Odetta/Detta... ¡esa perra está loca! Lisa y llanamente. Es un personaje completamente impredecible que nos mantiene en tensión todo el tiempo, con un pasado tan conflictivo como el de Eddie y con más de un misterio bajo la manga.

«¡Un momento! El título dice tres pero mencionaste dos personajes... ¿cuál es el tercero?». Lo único que les voy a decir al respecto es que lo que suceda con él afectará de forma determinante todos los sucesos que ocurrirán en los próximos libros. Ya lo descubrirán por su cuenta.


Esta novela no se molesta en responder preguntas que ya venimos arrastrando desde el principio de la saga. Pero... ¡¿a quién cuernos le importa?! Todo tiene su tiempo. Los próximos seis libros traerán respuestas a estos enigmas. En esta entrega, lo único que hay que hacer es sentarse, leer y disfrutar de la acción.


La llegada de los tres, más dinámica, extensa y atrapante, nos muestra de una forma magistral el potencial de unos personajes arrastrados al borde de la resistencia física y psíquica, equilibrando la acción de la trama con el drama personal de cada uno de los protagonistas. Este libro compensa, por mucho, los tedios y lagunas de El pistolero, brindándoles a los lectores de la serie una buena dosis de aventura al más puro estilo King. ¿La cosa se pone mejor en la tercera entrega de la saga? Bueno, pronto lo averiguaremos...

viernes, 1 de septiembre de 2017

Reseña: “La Torre Oscura I - El pistolero”, de Stephen King

“El hombre de negro huía a través del desierto, y el pistolero iba en pos de él.”

Quiero hablar de La Torre Oscura. Quiero hablar de tus ansias por ver la peli y leer el libro. Primera decepción: la novela no tiene el nivel de acción que nos vendió el trailer del filme. El pistolero, el título que encabeza la monumental saga escrita por Stephen King, tiene una narrativa lenta, enigmática y muy WTF?! Es una novela muy introductoria que de introductorio no tiene nada porque tampoco nos larga mucha data. La historia comienza in media res, con un tipo persiguiendo a otro tipo por razones que todavía desconocemos.

El perseguidor: un pistolero llamado Roland Deschain.

El perseguido: una extraña figura llamada el Hombre de Negro.

A partir de esta situación inicial arranca una saga extraordinaria de ocho libros cuyo argumento principal tiene sus altibajos. No lo voy a negar. Tampoco quiero desanimarlos. La Torre Oscura tiene un gran potencial narrativo, literario y simbólico. Pero hay que tener paciencia cuando se trata de King. Por varias razones.

Primero, porque él interconecta todos sus libros en un mismo universo. O sea que siempre hay referencias, obvias o veladas, a su propia producción textual. Segundo, el Maestro del Terror mezcla un montón de géneros literarios en esta serie: principalmente fantasía, ciencia ficción y western. Hay momentos en los que no sabemos dónde vamos a estar parados o por qué de pronto un elemento extraño aparece en el lugar menos pensado. Si tenés ganas de empezar la saga, armate de paciencia y de mucha fuerza de voluntad.

El pistolero es un libro breve. Originalmente, los cinco capítulos que lo conforman eran relatos que habían sido publicados por separado. La lectura en sí misma es ágil, poco dificultosa.

Peeeeero...

Si pensás que el narrador responderá a todas tus preguntas en un solo libro, estás muy equivocado.

Los flashbacks intercalados en la trama nos permiten echarle un vistazo al pasado de Roland y hacernos una idea de dónde viene, cómo era el mundo en el cual nació creció, cómo era exactamente la sociedad a la que pertenecía. Algo hizo que las cosas cambiaran... mucho. Este algo es lo que hace que el pistolero inicie su larga travesía hacia el lugar que da nombre a los libros. Esto, creo, es todo lo que necesitan saber.

¿Hay acción? Sí, algo. ¿Momentos dramáticos? Uff, si los hay. ¿Misterio? Muchísimo. ¿Y qué pensás del final? Esteee... Esta línea está imposibilitada para ayudarle. Ni muy muy, ni tan tan. Y eso es todo lo que voy a decir.


El pistolero es un libro que funciona como preámbulo a la verdadera acción que se concentra en la parte central de la saga, presentándonos a uno de los personajes más emblemáticos de la mitología literaria de King. Léanlo sin pretensiones iniciales y sin expectativas altas. Si se enganchan, les aseguro que lo que vendrá después será una aventura inolvidable. Ni más, ni menos.

sábado, 26 de agosto de 2017

¡Doble Book Tag y regreso triunfal con bombos y platillos...!

A ver... ¿Cómo empezamos esto?

«Iba a dejar este blog pero...» No, es un pésimo comienzo. ¿Qué tal: «Estuve ocupado con...»? No, tampoco. Bueno, comencemos de una vez por todas. No hay excusas. Estuve ausente. ¿Por qué? Porque no tenía ganas de escribir más reseñas. ¿Por qué volví? Porque tengo ganas. Fin de la historia. Se acabó. Punto. (Léase esto con la voz de Alastor Moody.)

Ahora, me nominaron para dos booktags. Una de esas nominaciones fue hace... ¿un mes? Demonios. Sol de Echesortu y Nati de Khaleesi Geek han sido las bloggers que me han nombrado para realizar el Book Tag: Under 200 y el Book Tag: Netflix, respectivamente. No soy fan de los booktags, peeeero...

En fin, empecemos por dónde habíamos quedado.



BOOK TAG: Under 200 (nominado por Sol)

1. ¿Cuál es tu escritor preferido?

Esta y «¿Cuántos años te faltan para terminar la carrera?» son las preguntas más crueles que me han hecho. Pero si tuviera que elegir a uno, uno solito, un único escritor, elegiría a Jorge Luis Borges. No puedo imaginar mi biblioteca y mi propio camino lector sin él. Sí, es rebuscado, enrevesado, utiliza palabras como «intrínsecamente» y «rúbrica», pero... ¡me encanta!



2. ¿Cuál es el libro que más veces releíste en tu vida?

Por lo general no vuelvo a tocar los libros que leo más que para recordar una frase o una escena que me gustó mucho. Pero si vamos al caso, «Operación Masacre», de Rodolfo Walsh, les gana al resto de los libros que he leído por goleada. No importa si lo leo 2, 50 o 120.000 veces, hay párrafos enteros que incluso hasta el día de hoy se aplican perfectamente a nuestra triste y corrupta realidad social.







3. ¿Qué libro me recomendarías?

«Historia de cronopios y de famas», de Julio Cortázar. Si querés empezar a leer literatura argentina o si recién te iniciás con este autor, esta es la mejor opción. Definitivamente.











4. De los libros que leíste este año, ¿cuál es el que más te gustó?

Mmmm... Difícil. Ah, no, esperen. Hay un libro. En realidad es una antología de cuentos de terror de Alberto Laiseca. Lamentablemente, este autor argentino falleció a fines del año pasado. Lector empedernido de King y de Poe, en este tomo recolecta historias de diferentes escritores. Y algunos relatos verdaderamente te hielan la sangre. Si quieren terror, y del bueno, léanlo. Es lo mejor que leí este año.








5. ¿Qué libro te gustaría que te regalaran para tu próximo cumpleaños?

No, la verdad es que estoy contento con lo que ya tengo en mi biblioteca, gracias (?) ¡No! Porque mucho nunca es suficiente... Si alguien quisiera conquistar mi corazoncito de ratón de biblioteca, tendría que obsequiarme nada más y a nada menos que una novela de Toni Morrison. Aunque he leído dos novelas de ella (Beloved y Una bendición), las fotocopias de la UBA no es algo que puedas colocar con comodidad en los estantes. Pero si algún noble espíritu quisiera obsequiarme algo (cof, cof) diría que mi regalo esperado sería Ojos azules. Me tengo que hacer un tiempito para hablar de literatura de autores afroamericanos, pero esa es harina de otro costal.



Ahora... ¡al otro tag!





BOOKTAG: Netflix (nominado por Nati, y aprovecho para mandarle saludos a Terco... ¡Hola, Terco!)


1. VISTO RECIENTEMENTE:  último libro que leíste

El legado maldito no fue mi última lectura, pero para no repetir a Laiseca, al cual mencioné en el tag anterior, elijo esta obra que... Bueno, yo no seré tan hiper-mega-potterhead como ustedes, pero me gustó y no me gustó a la vez. Esta pieza teatral ofrece mucha tela pa' cortar, pero ya hablaremos de eso en otro momento.









2. MEJORES OPCIONES: un libro que te han recomendado, basado en un libro que leíste

Julieta, una chica de un taller literario al que asisto, me prestó La historia del loco, de Katzenbach. Como saben, este novelista pisó tierra argentina este año y anunció la secuela de El psicoanalista. En este contexto, este libro llegó a mis manos. Podría escribir una reseña, pero no lo tengo tan fresco en estos momentos.










3. RECIENTEMENTE AGREGADO: el último libro que ha llegado a tu estantería.

I ♥ Stephen King. Mis amigos lectores saben que La Torre Oscura fue la saga que me marcó decisivamente. Mucho más que Harry Potter, Las Crónicas de Narnia, El Señor de los Anillos. ¿King es superior a Rowling, Lewis y Tolkien? Nah. Es más. Su obra tiene fallas. Muchas. Aún así, las aventuras de Roland a través del Mundo Medio me han influido mucho, como lector y como escritor. De modo que cuando mis profes de taller literario me obsequiaron esta nueva entrega, El viento a través de la cerradura, pegué el grito en el cielo. ¡Y cuando anunciaron que saldría la peli... wow!




4. POPULAR EN NETFLIX: libros que todos conocen (uno que ya hayas leído y otro que quieras leer)



He leído
No me gusto. Ni una pizca. Aún así
me gustaría tenerlo
en mi biblioteca.
¿Quién me entiende?

Ahora el que quiero leer es (redoble de tambores)...
¡Por trece razones,
de Jay Asher!
Tal vez el hype
(se dice así, ¿no?) suscitado por este fenómeno cultural haya disminuido...
apenas unos centímetros. 

Polémica,
dolorosa
y profunda.
Empujándonos la angustia por la garganta. La quiero leer. O ver, en su defecto. Porque estoy harto, hartísimo en el buen sentido de la palabra, que me la recomienden y no haber podido verla todavía.




5. COMEDIA: Un libro divertido

Acá elijo una novela un poquito polémica. Jesús me quiere, de David Safier. Una novela breve, no tan pretenciosa, pero que en su argumento hace una apuesta fuerte: ¿Qué pasaría si el hombre del cual estás completamente enamorada resulta ser el mismísimo Hijo de Dios? Sí, me refiero a Él. El Jefe de Jefes.











6. DRAMA: Personaje que es un rey o una reina del drama

Otra elección inesperada. El narrador protagonista de La invención de Morel, de Adolfo Bioy Casares. Es un personaje muy dramático, pero con un dramatismo que cuadra bien en el ambiente en el que transcurre la historia. Hay momentos del libro donde se nos rompe el corazón cada vez que describe tal o cual escena, donde relata sus esfuerzos continuos por entender situaciones verdaderamente incomprensibles. Quisiera ser más explícito, pero tendrán que leer la novela por su cuenta si quieren comprobar lo que digo.







7. ANIMADO: un libro con una caricatura en la portada

Argentina Zombie, de Luciano Saracino y Daniel Eduardo Mendoza. El primer libro que me compré con mi primer sueldo de telefonista de pizzería, hace una purretada de años. ¡Y también tiene reseña! AQUÍ.











8. VISTO OTRA VEZ: un libro que releerías

...si tuviera tiempo, 22/11/63, de Stephen King. Un ladrillo de papel que vale la pena leer. Reseña: AQUÍ.














9. ACCIÓN Y AVENTURA: un libro lleno de acción

No es país para viejos, de Cormac McCarthy. Acción, violencia, persecuciones, balas y un villano de la gran... Léanlo. Reseña: AQUÍ.














10. NUEVOS LANZAMIENTOS: un libro que se publicó hace poco o que todavía no se publica y que te morís por leer.

A ver... dependiendo de a qué llamemos poco. Por ejemplo, Justicia Auxiliar, de Ann Leckie. Una novela de ciencia ficción que se ha lanzado al mercado hace unos años y que ha merecido una reseña muy convincente de Impinchable. Elogiada por la crítica especializada en el género, merecedora de un premio Nébula y con una premisa muy particular, es uno de los títulos que más me han llamado la atención en estos tiempos.

Y eso fue todo por hoy. No es un retorno triunfal con bombos y platillos, pero pude cumplir con los tags. Como Opiniones marginales mantiene una cláusula de libre albedrío (???), no voy a etiquetar a nadie para no ponerlos en apuros. ¿Qué les pareció? Dejen sus comentarios abajo y nos leemos en la próxima entrada.