miércoles, 29 de junio de 2016

Cantar del perro siberiano



Título: Los ojos del perro siberiano
Autor: Antonio Santa Ana
Fecha de publicación: 1998
Género: Literatura juvenil














Una novela breve y dolorosa
que en mi preadolescencia he leído,
cuya descorazonadora prosa
difícilmente caiga en el olvido.
La historia es delicada como rosa
que nos incrusta al mínimo descuido
sus espinas en las palmas desnudas
tras describir realidades crudas.

Porque en el mundo nada se compara
a la pérdida de un ser querido.
El tiempo se detiene, se nos para,
y a semejanza de un león herido,
sigue adelante, plantándole cara
a un futuro que parece destruido:
es la Muerte que al final del camino
recorta el hilo de nuestro destino.

¡Cuán horrible es la Muerte para algunos,
y cuán apacible parece a otros!
Antonio Santa Ana, como ninguno,
proyecta su talento hacia nosotros:
sin ser un magistrado o un tribuno,
maravilla a cada uno de vosotros
con un estilo sencillo y profundo
que puede conmover a todo el mundo.

El narrador es un violonchelista
que antes de abordar un viaje en avión
rememora con memoria de artista
una frase sobre el hombro de Orión
que aunque no lo parezca a simple vista
es una premonitoria alusión
al desenlace de esta novela
que a más de un lector dejaría en vela.

Prever el final poco nos importa
si lo que interesa es el desarrollo:
hasta la frase más sutil y corta
nos dibuja en el alma un profundo hoyo
cuyo dolor sangrante nos exhorta
a hacer a un costado el orgullo criollo
para llorar las penas del que narra
mientras éste en las letras se desgarra.

Tal impacto produjo en Argentina
esta novela corta que domina
temas tan universales con fina
pluma y maestría cristalina,
que su grata lectura se destina
a los institutos por su divina
forma de expresar en palabras bellas
realidades que te dejan huellas.

Decir muchas más palabras no quiero;
sólo agregar que es lectura perfecta
para quienes inician el sendero
de la literatura. ¡Qué correcta
elección la del corazón sincero
que quiere seguir la línea recta
de las buenas historias que cosechan
reflexiones en los tiempos que acechan!

Si no lo has leído, lo recomiendo;
si lo leíste ya, dime qué opinas.
Porque a medida que lo vas leyendo
se te hunden en el pecho las espinas
de un hecho que aún sigue sucediendo
aun mucho más de lo que tú imaginas.
Una verdadera canción de vida
cuyo punto de partida es el SIDA.

martes, 28 de junio de 2016

El paraguas azul



El otro día, un hombre me hizo un chiste medio subido de tono por un paragüitas azul que llevaba en mi bolso antes de salir del trabajo. Le hizo el comentario a mi padre y los dos, padre e hijo, no teníamos más opción que reírnos y decir sí, sí. Sobre todo, porque el tipo, cuando lo joroban, y depende de quién, es inaguantable. Además, ni mi viejo ni yo compartimos el humor escatológico, los chistes verdes, los comentarios subidos de tono. Pero, por supuesto, a mí me enseñaron que siempre debía respetar a los mayores, no importa si el tipo te dice el gorro que llevás es de puto, pero como vos tenés dos décadas menos que él, te mordés la rabia, te masticás las ganas de preguntarle qué tiene que ver mi sexualidad con el color del paraguas, y entendés que en realidad el mundo es así, y este pensamiento me infunde una pena tremenda, tanto así que decido no responderle y seguir mi camino, chau, chicos, nos vemos mañana, vamos, pa, y salir a la lluvia sin ganas de abrir el paraguas.

Pero pienso, che, voy a escribir esto, porque los que leen, o sea ustedes, lectoras y lectores, sí son personas que tienen otra perspectiva de las cosas, no como este tipo, que me pone una mano en el hombro mirando el mango de plástico de mi paraguas azul para preguntarme si eso era mío y esperar a que yo le responda que sí, porque es obvio que sí, es mío, se lo compré a un vendedor en la plaza de Flores, en plena lluvia, a las apuradas, porque llegaba tarde al laburo y no quería mojarme los hombros, era un paraguas barato, azul, más bien celeste, y mirando lo poco que había en mi billetera ese día me dije que era mejor poco que nada, y lo compré, y nunca más volví a ver al vendedor, aunque, quién sabe, tal vez él me haya visto mil y un veces caminar delante de él y yo sin saberlo, con el paraguas colgando de mi cintura, porque no es plegable y es allí donde lo cuelgo, en el borde del bolsillo del pantalón, y sí, ha sido una mala compra, mala decisión, qué se le va a hacer.

Pero no me arrepiento de haber comprado el gorro, un lindo gorro negro con estrellas blancas que compré en Puán a una mujer que vendía gorros, guantes y bufandas en un invierno muy oscuro, hace un año, y me gustó, y se lo compré, y no me arrepiento de haberlo hecho, aunque el mismo tipo que me hizo el chiste del paraguas azul me dijo que me veía como un puto y río y mostró sus dientes amarillentos y vi su rostro arrugado y reí y me fui, me gusta mi gorro negro y nadie me prohíbe usarlo.

Entonces pienso que la sociedad está llena de tipos como éstos, que piensan que un paraguas azul y un gorro negro con estrellas blancas te hace puto, y por lo tanto, dentro de la lógica de los prejuicios institucionalizados, un ser inferior, cosa que no comparto porque pienso que ante la ley y la naturaleza y la muerte todos somos iguales, y hacen chistes de tu sexualidad como quien ríe al ver un pájaro con alas rotas intentando volar, y sentís que no podés vestirte como quieras o caminar como quieras o hablar como quieras, ni siquiera usar un paraguas azul o un gorro negro, ya que dan por sentado que sos puto, rarito, maricón, y te dispensan unas cuántas cargadas gratuitas, y a mí ese doble sentido no me va, no me lo banco, no porque me ofendan que me digan puto cuando no lo soy, sino porque piensan que tu forma de ser es ridícula cuando no te ajustás al comportamiento prototípico de lo que ellos creen que es un hombre, pero bueno, sin importar cuánto hable, esas personas no cambian más, así que, como dijo Jesús, no hay que echar las perlas a los cerdos, mejor escribir, que te lean quienes puedan y quieran leerte, que ellos, los lectores, vean al monstruo detrás de la figura del “macho argentino” para que corran ante él, que huyan, que escapen, que salgan de ese modelo, que sean humanos, que luchen por un mundo donde todos podamos usar paraguas azules y gorros negros con estrellas blancas sin que nos hagan bromitas subidas de tono, porque caen mal, muy mal, y si no te lo digo es porque me parece que sos lo suficientemente grande para entender que a mí no me gustan esa clase de bromas, y eso se me nota en la cara, se nota en el temblor de mis labios, en los ojos que sobresalen de las cuencas oculares, en mi sobresalto, en el movimiento mecánico de una cabeza que se inclina y en los labios que ríen para no iniciar una discusión que podría terminar mal, pero a lo mejor soy yo quien tenga que tener cierta conmiseración de vos, porque sos ciego a eso, ciego a los cambios y transformaciones sociales, ciego al progreso, ciego a la sensibilidad humana que vos tomás por homosexualidad, al respeto que vos confundís con rareza e introversión, porque a mí no me hace falta ni tengo la necesidad de decirle a otro chico que se ve como puto por llevar un gorro negro o un paraguas azul para reírme de algo.

Chau, Don Macho Argento, me llevo mi paraguas azul y mi gorro negro, me llevo la educación que me inculcaron mis padres y la poesía que heredé de los libros, porque la diferencia entre tu chiste y mi respeto es que el respeto se lo puedo dar a todo el mundo, incluso a los que no me respetan, en cambio, tu chiste en mi boca no se puede compartir, es intransferible.

Y en honor a la sangre que corre por mis venas, que es la de mi madre, que te respeto y te sigo respetando; lo que no defiendo es que pienses que ser puto sea un motivo de burla y que pienses que tus bromas son graciosas y que pienses que tenés derecho a decir cualquier cosa a otros sólo por el color de los objetos que poseen. Eso no lo comparto en absoluto. Me gustaría que pienses, me gustaría que reflexiones, pero no te lo pido porque es inútil, te parecés demasiado a los otros, estás lleno de hábitos peligrosos y lugares comunes y prejuicios y estereotipos y preconceptos, y eso nadie te lo puede quitar, lo sé, y me da pena, mucha pena, que en vez de reírme no pueda decirte lo que pienso, el mundo es así, y vos sos parte de ese mundo, bueno, me voy, hasta mañana, vamos, pa, y salgo a la lluvia con el paraguas cerrado.

lunes, 27 de junio de 2016

Facu: mil maneras de hablar sobre literatura en “Los libros de Facu!”



¡Una vez más Opiniones Marginales ataca a la comunidad booktuber! [En sentido figurado, por supuesto.] En esta oportunidad no sólo les traigo un nuevo canal de YouTube para reseñar, sino que también voy a presentar al primer caballero que se somete al Blogoscopio. Hasta ahora, las personas a cargo de los blogs que he reseñado son mujeres. [Algún día tendré que escribir sobre esto, pero es harina de otro costal.]

Señoras y señores, preparen sus palmas para recibir con vítores y aplausos a...


Facu, de Los libros de Facu!



¿Quién es Facu? Es el rostro detrás de un canal de YouTube creado en febrero de 2014. Cuenta con alrededor de 80 videos y más de 1.500 seguidores. Lo que quiere decir que tiene bastante cancha en la senda de los lectores, al menos en el sentido cronológico.

Además de sus reseñas literarias, ha realizado book tags, book hauls, desafíos, entrevistas e incluso lecturas de cómics. Esta diversidad y heterogeneidad de contenidos es lo que convierte a Los libros de Facu! en un candidato perfecto para una nueva reseña de Blogoscopio. ¡Echémosle un vistazo!


• ESPACIO •

El espacio prototípico de Los libros de Facu! ha cambiado drásticamente con el paso del tiempo. En los primeros videos, él se presentaba ante cámara con un muro repleto de discos a sus espaldas; con el correr de los meses, el espacio y la calidad de las grabaciones han ido modificándose hasta desembocar en el escenario actual del canal: una gran biblioteca blanca repleta de libros en sus estantes –¡la saga de Cazadores de Sombras es absolutamente visible!– y en cuya parte superior hay baldes de pochoclos con imágenes de películas de personajes de Marvel. Facundo tiene una notoria predilección por Marvel Comics, tiene una clara impronta marvelita que de algún modo u otro se refleja en pantalla.

Además, los colores a tono eléctrico de las paredes verde y azul encajan con la personalidad del booktuber: un lector carismático, espontáneo, creativo y alegre. Un espacio con personalidad refuerza la figura misma del presentador, que cierra este ambiente de calidez literaria con el cariz propio y con el entusiasmo que le produce la gaya ciencia de hablar sobre literatura.


• FORMA •

Si tuviera que elegir una palabra para definir la forma en la que reseña sus libros sería: copado. Aunque el adjetivo lunfardo no hace justicia a las mil y un maneras que tiene Facu de reinventarse en su propio canal. Decir copado es poco.

En primer lugar, en lo que respecta al booktuber mismo, él se planta delante de la cámara y nos habla con el libro en la mano sin correrse del centro y mirándonos fijamente. Es concreto cuando tiene que serlo, evita los spoilers cuando tiene que hacerlo y si tiene que destacar algo de lo que ha leído, lo hace señalándolo en el tomo. Dicho de esta manera, parecería muy aburrido, pero Facu realmente logra engancharnos como espectadores.

Si bien mantiene un estilo propio a lo largo de todos sus videos, en cierto modo cada grabación que ha hecho es diferente, él siempre está a la caza de nuevas formas de comunicar sus gustos literarios a través de distintas estrategias. En uno de sus últimos videos realizó un book haul de una manera original: a través de una especie de microhistoria metió los títulos de todos los libros que había leído en la jornada. Te copa bastante ver cómo Facu se las apaña para renovarse a sí mismo, más allá de los cambios de ambientación y las novelas que lee mes a mes.




Respecto a la edición de las grabaciones, los videos de Los libros de Facu han mostrado una evolución notoria en cuanto a musicalizaciones, diseño de títulos, presentaciones, etc. Esta versatilidad en el diseño audiovisual y el manejo de las herramientas digitales han desembocado en un canal que sencillamente irradia tanto genialidad como dedicación. Facu es un verdadero entusiasta de las letras, y lo demuestra a través del perfeccionamiento de estos aspectos sutiles pero esenciales de cualquier canal de YouTube destinado a los libros.


• CONTENIDO •

Los libros de Facu! tiene una gran variedad de contenido en torno a lo literario, además de desafíos especiales y otros misceláneos, pero divido mis observaciones en dos géneros que constituyen la mayor parte de su corpus audiovisual: Reseñas y Book Tags.

Bueno, confieso que a mí no me van los book tags. Ya les dije que soy un lector chapado a la antigua, y hay hábitos que no puedo contraer ni como blogger. Pero a Facu le viene como anillo al dedo esta clase de juegos literarios, porque cada BT que trae lo organiza y lo presenta de una manera sumamente interesante, sorprendiéndonos con distintos libros que encajan a la perfección con la consigna.

Respecto a las reseñas, me he topado con sorpresas maravillosas, como su lectura de Miracleman o Hellboy: cacería salvaje. Me quedo con las ganas de saber qué opinaría de Civil War, pero si hay algo que Facu no puede ocultar es su fanatismo por Divergente. Entre las reseñas que más me han gustado de él, destaco las de Nada, Dos chicos besándose, El Blog del Sucio, Desechos y esperanza, Aristóteles y Dante descubren los secretos del universo y la reseña conjunta El mar infinito/Para acabar con Eddy Bellegueule.

Entre paréntesis, uno de los tópicos recurrentes de sus análisis es el ritmo de la narración en relación a la extensión del libro. Hay novelas de trescientas páginas que se leen de un tirón y hay novelas de cien páginas que terminás de tragar después de una semana. Aunque tal vez muchos booktubers y bloggers enfaticen lo mismo desde sus páginas, creo que con Los libros de Facu! empecé a apreciar mucho más el valor del ritmo en la escritura creativa, y cómo influye en el lector y en la impresión final que nos suscita tal o cual novela. La cuestión del ritmo se torna mucho más tangencial en lo que respecta a las sagas literarias, donde la lectura es un proceso casi maratónico. ¿Y quién mejor que un lector de Divergente y de Cazadores de sombras para iluminarnos el camino antes de abordar lo que puede parecer inacabable?

Este booktuber es partidario del efecto sorpresa, por lo cual sólo nos brinda la información indispensable para que nosotros abordemos los textos por cuenta propia y corramos nuestros riesgos. En otras palabras, no se preocupen, lectores, porque aquí no hay spoilers.

Si me pidieran una buena razón por la cual ver sus videos, yo les diría que él hace de la mera recomendación automática de libros un auténtico entretenimiento que se disfruta. Él encara cada video con un entusiasmo vibrante que se nota, y hasta nos arranca de cuando en cuando muchas carcajadas.

En un principio, cuando me impuse a mí mismo la tarea de reseñar Los libros de Facu, no sabía qué esperar de su canal. Se los digo, soy un hueso duro de roer. A mí no me convencen tan fácil. Sin embargo, Facundo lo logró. Aproveché parte de mi tiempo libre para ver cómo se desenvolvía en la pantalla. Y me convenció. Me terminó gustando su estilo. Sobre todo porque las muchas maneras de las que se vale para hablar de los libros habla mucho de él, de su yo en carne y hueso. De alguien que hace del hábito de la lectura una fiesta y un gozo continuo. La literatura es un juego en el que todos podemos jugar, y nadie puede negar que a la hora de sumarse a la trivia, Facu sabe cómo arrojar los dados y deleitarse en sus océanos de tinta.

¿Mi veredicto? ¡Ha superado el Blogoscopio con creces! Y un poquito más abajo les dejo el enlace del canal para que vean con sus propios ojos todo lo que él ha hecho en estos dos años.


• EN CONCLUSIÓN •

Los libros de Facu es un espacio en el que a través de diferentes propuestas interactivas se despliega la inagotable fascinación de un lector por el universo literario, y donde el booktuber ocupa un rol central a la hora de combinar lo audiovisual con lo poético, lo lúdico y lo recreativo, dando como resultado una nueva e innovadora forma de aproximarse a la literatura.

¡Tres hurras por Los libros de Facu!
¡Hip, hip, hurra!
¡Hip, hip, hurra!
¡Hip, hip, hurra!


https://www.youtube.com/user/loslibrosdefacu/