martes, 19 de septiembre de 2017

Reseña: “Batman: la broma asesina”, de Alan Moore y Brian Bolland


“Había una vez
dos tipos en un manicomio...”


La broma asesina es una obra maestra del noveno arte. Una pieza gráfica extraordinaria que no ha perdido ni perderá su merecida reputación de clásico sin importar cuánto tiempo transcurra. No porque sea de DC Comics o esté protagonizada por el arlequinesco archienemigo del Hombre Murciélago. Esta historia tiene mérito propio. Escrita por Alan Moore e ilustrada por Brian Bolland, el cómic que hoy reseño vio la luz en 1988, poco después de la publicación de los doce números de Watchmen.


No hay nada que yo pueda decir que no se haya dicho antes. Este cómic es accesible para cualquier tipo de lector: no hace falta ser un experto en DC Comics, ni siquiera un fanático de los tebeos, para disfrutarlo.

El argumento parte de la más sencilla de las antinomias: la lucha entre el Bien y el Mal. Y cuál es la línea divisoria entre ambas... si es que existe. ¿Qué es lo que diferencia a Batman del Guasón? Los dos son hombres disfrazados que cometen sus actos en los márgenes de la ley. Este es uno de los aspectos que inteligentemente se trabajan entre viñeta y viñeta: la locura, el sinsentido de la vida, la capacidad de reacción de los seres humanos ante el desastre y cómo sólo es necesario un mal día para que todo cambie. El antagonista, recién salido de Arkham, ha urdido un plan más allá de todos los límites concebidos hasta entonces, todo con el fin de demostrar su tesis de que la vida es un chiste. Y que la única respuesta lógica ante el horror es... reír.

El guión de Moore es una radiografía que desmenuza su filosofía y su aterradora perspectiva de un mundo que se parece mucho a un parque de atracciones lleno de monstruos. Los «recuerdos» del villano no son más que las trémulas remembranzas de un narrador poco fiable. Nadie puede confiar en el Guasón bajo ningún punto de vista, ni como ser humano ni como narrador de su propia historia. Pero, a la vez, esos recuerdos, que bien pueden ser verdaderos o falsos, contienen la sustancia original de la locura que hace de este payaso un psicópata corrosivo y escalofriante.



Si bien nuestro buen amigo Bruce Wayne aparece relativamente en pocas viñetas, como símbolo de la justicia y de la razón en Ciudad Gótica, no está dispuesto a dejarse llevar por las crueles artimañas de su némesis y decide tomar al toro por las astas. De hecho, la historia comienza con una visita al Asilo Arkham. El héroe está dispuesto a terminar de una vez por todas con esta absurda y violenta rivalidad de la forma más diplomática posible.

Por desgracia, en la celda del Guasón le espera una sorpresa desagradable. Lo que comenzó con una discreta misión de paz deviene en una carrera contrarreloj.

La broma asesina es la sobrina de Watchmen. Al menos, en el aspecto técnico. En sus páginas hallamos unos cuántos trucos narrativos que Moore ya utilizó en su obra anterior. Simetrías, superposiciones, flashbacks, diálogos ambiguos, simbolismos, etc. Lejos de desconcertarnos y hacernos decir «¡Esto ya se ha visto!», la caja de herramientas que despliegan las páginas de este cómic está bien abastecida, y los recursos están bien acomodados.

Si el guión de Alan Moore es de por sí atrapante en su simplicidad, el arte de Brian Bolland es magnífico y le otorga a la obra un carácter gráfico acabado. Sus viñetas han pasado a la historia. La sonrisa demencial del Guasón y la expresión de Barbara Gordon al abrir la puerta de su apartamento son escenas que perdurarán para siempre en las retinas de sus lectores.

Podríamos decir un millón de cosas más respecto a esta joya de 46 páginas inolvidables. Batman: la broma asesina es la mejor recomendación para todos aquellos que se aproximan al mundo de los cómics por primera vez, para quienes disfrutan de las buenas historias, para los fans del Encapotado y también para los que no lo son tanto.



jueves, 7 de septiembre de 2017

Reseña: “La Torre Oscura II - La llegada de los tres”, de Stephen King




«Tres.
Ése es el número de tu destino.»










¡Bienvenidos a Opiniones marginales! En esta maratón de reseñas de Stephen King, en concordancia con la Fiebre de la Torre Oscura, les traigo mi opinión acerca del segundo libro de la saga: La llegada de los tres. Esta pieza, más extensa que su predecesora, nos presenta a Roland Deschain horas después del final de El pistolero a orillas del mar, donde está a punto de ocurrir uno de los sucesos más determinantes de la serie.

En La llegada de los tres, a diferencia de la entrega anterior, la narración está mucho más estructurada en forma de novela y la cantidad de páginas es considerable. Este título tiene mucha más acción, energía y movimiento. King intenta dejar atrás el registro introductorio/explicativo para empezar a inyectarnos adrenalina, preparando el terreno para todo lo que se va a venir después.

Este libro introduce dos nuevos personajes importantísimos en la mitología de la Torre Oscura: Eddie Dean y Odetta Holmes/Detta Walker.

Él es un yonqui neoyorquino y adicto a la heroína que trabaja para un mafioso llamado Enrico Balazar. Ella es una mujer afroamericana sin piernas con trastornos de personalidad múltiple.

Sí, la saga se vuelve más rara a medida que avanza y nos hace dudar de la cordura de nuestro buen amigo King, pero no se preocupen. Él sabe lo que hace... creo.

A mi buen juicio, este libro es...

¡JODIDAMENTE BUENO!


Situaciones contrarreloj, muchas idas y venidas, escenas desesperantes, portales a través del espacio y el tiempo, sangre, sudor y balas.

A pesar de lo que le sucede al principio de este libro –si ustedes leen las primeras páginas, lo averiguarán por su cuenta–, Roland demuestra ser un pistolero excepcional aun con dificultades extras. Eddie Dean, por su parte, es el alma de la fiesta cuyo sentido del humor sirve de contrapeso a toda la violencia que encierra esta novela; sin embargo, su pasado y presente trágico, estrechamente vinculado a la relación con su hermano mayor, Henry, transforma a este heroinómano en un personaje con el que llegamos a tener cierta empatía a pesar de sus tacos y sus malos hábitos. En cuanto a Odetta/Detta... ¡esa perra está loca! Lisa y llanamente. Es un personaje completamente impredecible que nos mantiene en tensión todo el tiempo, con un pasado tan conflictivo como el de Eddie y con más de un misterio bajo la manga.

«¡Un momento! El título dice tres pero mencionaste dos personajes... ¿cuál es el tercero?». Lo único que les voy a decir al respecto es que lo que suceda con él afectará de forma determinante todos los sucesos que ocurrirán en los próximos libros. Ya lo descubrirán por su cuenta.


Esta novela no se molesta en responder preguntas que ya venimos arrastrando desde el principio de la saga. Pero... ¡¿a quién cuernos le importa?! Todo tiene su tiempo. Los próximos seis libros traerán respuestas a estos enigmas. En esta entrega, lo único que hay que hacer es sentarse, leer y disfrutar de la acción.


La llegada de los tres, más dinámica, extensa y atrapante, nos muestra de una forma magistral el potencial de unos personajes arrastrados al borde de la resistencia física y psíquica, equilibrando la acción de la trama con el drama personal de cada uno de los protagonistas. Este libro compensa, por mucho, los tedios y lagunas de El pistolero, brindándoles a los lectores de la serie una buena dosis de aventura al más puro estilo King. ¿La cosa se pone mejor en la tercera entrega de la saga? Bueno, pronto lo averiguaremos...

viernes, 1 de septiembre de 2017

Reseña: “La Torre Oscura I - El pistolero”, de Stephen King

“El hombre de negro huía a través del desierto, y el pistolero iba en pos de él.”

Quiero hablar de La Torre Oscura. Quiero hablar de tus ansias por ver la peli y leer el libro. Primera decepción: la novela no tiene el nivel de acción que nos vendió el trailer del filme. El pistolero, el título que encabeza la monumental saga escrita por Stephen King, tiene una narrativa lenta, enigmática y muy WTF?! Es una novela muy introductoria que de introductorio no tiene nada porque tampoco nos larga mucha data. La historia comienza in media res, con un tipo persiguiendo a otro tipo por razones que todavía desconocemos.

El perseguidor: un pistolero llamado Roland Deschain.

El perseguido: una extraña figura llamada el Hombre de Negro.

A partir de esta situación inicial arranca una saga extraordinaria de ocho libros cuyo argumento principal tiene sus altibajos. No lo voy a negar. Tampoco quiero desanimarlos. La Torre Oscura tiene un gran potencial narrativo, literario y simbólico. Pero hay que tener paciencia cuando se trata de King. Por varias razones.

Primero, porque él interconecta todos sus libros en un mismo universo. O sea que siempre hay referencias, obvias o veladas, a su propia producción textual. Segundo, el Maestro del Terror mezcla un montón de géneros literarios en esta serie: principalmente fantasía, ciencia ficción y western. Hay momentos en los que no sabemos dónde vamos a estar parados o por qué de pronto un elemento extraño aparece en el lugar menos pensado. Si tenés ganas de empezar la saga, armate de paciencia y de mucha fuerza de voluntad.

El pistolero es un libro breve. Originalmente, los cinco capítulos que lo conforman eran relatos que habían sido publicados por separado. La lectura en sí misma es ágil, poco dificultosa.

Peeeeero...

Si pensás que el narrador responderá a todas tus preguntas en un solo libro, estás muy equivocado.

Los flashbacks intercalados en la trama nos permiten echarle un vistazo al pasado de Roland y hacernos una idea de dónde viene, cómo era el mundo en el cual nació creció, cómo era exactamente la sociedad a la que pertenecía. Algo hizo que las cosas cambiaran... mucho. Este algo es lo que hace que el pistolero inicie su larga travesía hacia el lugar que da nombre a los libros. Esto, creo, es todo lo que necesitan saber.

¿Hay acción? Sí, algo. ¿Momentos dramáticos? Uff, si los hay. ¿Misterio? Muchísimo. ¿Y qué pensás del final? Esteee... Esta línea está imposibilitada para ayudarle. Ni muy muy, ni tan tan. Y eso es todo lo que voy a decir.


El pistolero es un libro que funciona como preámbulo a la verdadera acción que se concentra en la parte central de la saga, presentándonos a uno de los personajes más emblemáticos de la mitología literaria de King. Léanlo sin pretensiones iniciales y sin expectativas altas. Si se enganchan, les aseguro que lo que vendrá después será una aventura inolvidable. Ni más, ni menos.