jueves, 7 de septiembre de 2017

Reseña: “La Torre Oscura II - La llegada de los tres”, de Stephen King




«Tres.
Ése es el número de tu destino.»










¡Bienvenidos a Opiniones marginales! En esta maratón de reseñas de Stephen King, en concordancia con la Fiebre de la Torre Oscura, les traigo mi opinión acerca del segundo libro de la saga: La llegada de los tres. Esta pieza, más extensa que su predecesora, nos presenta a Roland Deschain horas después del final de El pistolero a orillas del mar, donde está a punto de ocurrir uno de los sucesos más determinantes de la serie.

En La llegada de los tres, a diferencia de la entrega anterior, la narración está mucho más estructurada en forma de novela y la cantidad de páginas es considerable. Este título tiene mucha más acción, energía y movimiento. King intenta dejar atrás el registro introductorio/explicativo para empezar a inyectarnos adrenalina, preparando el terreno para todo lo que se va a venir después.

Este libro introduce dos nuevos personajes importantísimos en la mitología de la Torre Oscura: Eddie Dean y Odetta Holmes/Detta Walker.

Él es un yonqui neoyorquino y adicto a la heroína que trabaja para un mafioso llamado Enrico Balazar. Ella es una mujer afroamericana sin piernas con trastornos de personalidad múltiple.

Sí, la saga se vuelve más rara a medida que avanza y nos hace dudar de la cordura de nuestro buen amigo King, pero no se preocupen. Él sabe lo que hace... creo.

A mi buen juicio, este libro es...

¡JODIDAMENTE BUENO!


Situaciones contrarreloj, muchas idas y venidas, escenas desesperantes, portales a través del espacio y el tiempo, sangre, sudor y balas.

A pesar de lo que le sucede al principio de este libro –si ustedes leen las primeras páginas, lo averiguarán por su cuenta–, Roland demuestra ser un pistolero excepcional aun con dificultades extras. Eddie Dean, por su parte, es el alma de la fiesta cuyo sentido del humor sirve de contrapeso a toda la violencia que encierra esta novela; sin embargo, su pasado y presente trágico, estrechamente vinculado a la relación con su hermano mayor, Henry, transforma a este heroinómano en un personaje con el que llegamos a tener cierta empatía a pesar de sus tacos y sus malos hábitos. En cuanto a Odetta/Detta... ¡esa perra está loca! Lisa y llanamente. Es un personaje completamente impredecible que nos mantiene en tensión todo el tiempo, con un pasado tan conflictivo como el de Eddie y con más de un misterio bajo la manga.

«¡Un momento! El título dice tres pero mencionaste dos personajes... ¿cuál es el tercero?». Lo único que les voy a decir al respecto es que lo que suceda con él afectará de forma determinante todos los sucesos que ocurrirán en los próximos libros. Ya lo descubrirán por su cuenta.


Esta novela no se molesta en responder preguntas que ya venimos arrastrando desde el principio de la saga. Pero... ¡¿a quién cuernos le importa?! Todo tiene su tiempo. Los próximos seis libros traerán respuestas a estos enigmas. En esta entrega, lo único que hay que hacer es sentarse, leer y disfrutar de la acción.


La llegada de los tres, más dinámica, extensa y atrapante, nos muestra de una forma magistral el potencial de unos personajes arrastrados al borde de la resistencia física y psíquica, equilibrando la acción de la trama con el drama personal de cada uno de los protagonistas. Este libro compensa, por mucho, los tedios y lagunas de El pistolero, brindándoles a los lectores de la serie una buena dosis de aventura al más puro estilo King. ¿La cosa se pone mejor en la tercera entrega de la saga? Bueno, pronto lo averiguaremos...

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